viernes, enero 02, 2015


Se fue un año más, creo que hasta el momento de los mejores, lleno de experiencias que ayudaron a posicionar mis pensamientos en este gran universo. Me encanta la idea de seguir aprendiendo de los demás y por supuesto de uno mismo. Se que soy un ser humano complejo pero también reconozco cambios importantes, pienso que el tiempo aunque no existe como materia me ayuda a ubicarme en la búsqueda y comprensión de nosotros.

¿Que es lo que buscamos para ser felices?, ¿Cuánto tiene que durar la felicidad?, son momentos, vienen y van y como tal solo hay que disfrutarlos.

Extraño momentos, situaciones con personas especificas, momentos que jamás se volverán a repetir, pero que he disfrutado enormemente y agradezco.

Espero mayor sabiduría para poder dirigirme con respeto hacia todos aquellos que me rodean.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La felicidad tiene que durar poco, Arreola, si dura demasiado ya se chingó la cosa. Esto no lo digo yo, ni lo inventaron los presocráticos, ni Hegel, es simple filosofía de burdel. Todavía me acuerdo de cuando eras más existencial, claro, esos eran otros tiempos, no te culpo, en ese entonces tu ciudad era el Tepito del mundo y de ahí que a lo mejor por eso eras como eras; ahora ya se respiran otros aires, ya casi nunca salen en la prensa; ni para bien ni para mal. Yo supongo que eso les ha de dar cierta paz. En fin, es bueno saber que sigues en la trinchera. A mí tambien ya se me pasó lo solemne, pero qué coño... Y eso que en materia de pescado sabemos más que el mismísimo pescado. (Qué comes que adivinas)