martes, marzo 22, 2011

La habitación gira, abraza la espalda, susurra ideas fuera de la ventana.

La habitación respira, nos observa, ignoramos.

La habitación sorprende, envuelve deseos.

Estiro los brazos para alcanzar el piso.

Estiro las piernas para alcanzar el techo.

La habitación gira, no digo ninguna palabra.

Afuera lo que se deja, afuera lo que uno deja de observa, no vuelve a entra.

1 comentario:

Humberto González Ortiz dijo...

Me gusta la sencillez y profundidad, de tus palabras!. Saludos desde Barcelona!