miércoles, febrero 09, 2011

En conclusión, este día fue especial y estuvieron a mi lado gente igualmente especial en forma de correo electrónico hermosos e intensos, regalitos, palabras lindas en facebook, mensajes de celular, en abrazos y besos, al final de la noche solo quedamos Melisa y yo hablando sobre la infancia y el presente. Aun falta mas días para festejar, poca gente se resta a mi vida y mucha, mucha mas se suma.

1 comentario:

Humberto González Ortiz dijo...

Amiga, mi hijo vivno la mundo 5 días después que tú... acompañado también del cariño, la buenaventura y la incertidumbre propia, de la vida. Abrazos fraternos desde tu lector de Barcelona