domingo, julio 18, 2010

Me dice: despacio. Yo acepto.

La noche calida, sus ojos aquí, caminamos por el centro de la ciudad, tal y como lo pensé, nada me asusta.

En cualquier momento podría amanecer y no me importa cuando se trata de ambos.

Ambos.

Cualquier cosa podría suceder.

Ambos.

Quiero que suceda.

Ella canta y la carretera nos une.

Me dice: ven. Yo acepto.

Su mano en mi cintura.

Me roba todo lo que soy. Yo acepto.

Mi boca te espera.

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