miércoles, julio 21, 2010

Estacioné mi carro sobre el carril de desaceleración sobre la carretera.

Me senté afuera del auto y observe el tiempo y no el que uno carga en el celular o en algún otro reloj, -el tiempo que se respira-.

No se cuantos minutos pasaron, entonces me vi caminando sobre la carretera.

Los camiones ruidosos y enormes movían mi cuerpo al pasar tan cerca de mi.

Pensé en una maleta luego pensé en nada.

La carretera no se dibuja como hace 15 años pero sigue igual de peligrosa.

Pasan a mi lado puestos de tamales, elotes y cocos ambulantes, no quisiera voltear hacia atrás, no tengo intención de saber donde está mi auto.

Frió, la tierra.
Nublado, duele.

Sonrió y tomo una fotografía.
Yo en primer plano y detrás de mi nada.

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