domingo, abril 12, 2009

Ficciones III

Llovía fuerte, no me importó y salí.

El patio en el que me encontraba no lo reconocía, eran a penas las 6:35 a.m., seguía vestida igual y a lo lejos se escuchaba música, estaba aturdida, necesitaba aire fresco.

Afuera llovía fuerte y no me importó, salí, necesitaba aire fresco.

El patio estaba mojado, hacia frió, y no me importó.

Desde el segundo nivel Rogelio me observaba y no me importó, me sentía harta, harta de esta fiesta, harta de esta madrugada, de esta música, de esta lluvia y de Rogelio, y de su mirada llena de palabras que nunca las decía, ¿Por qué Rogelio nunca me hablaba?, solo me contaba algunas cosas, las que él quería decir y cuando yo iba mas allá y preguntaba, Rogelio callaba, odio su mirada llena de palabras que nunca dice.

Quiero otra cerveza, quiero dos cervezas, debajo de esta lluvia, debajo de este cielo con rostro de 6:35 am.

Algunos están dormidos sobre el sofá, otros sobre las sillas y otros mas sobre el suelo, quisiera bailar, pero no con Rogelio, que aun me observa por la ventana.

Ahí esta, ahí esta solo, le sonrió y le hago una mueca, después le vuelvo a sonreír, y le digo: Estoy harta de ti; pero el sonríe, porque no me escucha, es posible que creyera que le había dicho: Estoy enamorada de ti. Pero a esta hora no importa. Y creo que a ninguna hora importa.

Llueve, llueve mas fuerte, no importa.

Me gustaría tocar el piano, cantar.

Me gustaría traer un pantalón de mezclilla y una blusa en color negro ajustada al cuerpo.

Me gustaría tener el cabello mas largo y mas negro.

Me gustaría tener un tatuaje en la espalda.

Me gustaría. . .

. . .Besarte. . .

Pero después de tanta fiesta ya no importa nada, ni siquiera la fiesta de cumpleaños de Fernando, sus amigos dormidos, mi cerveza y la lluvia.

¿te había dicho que necesitaba un poco de aire fresco?

Para poder decirte: necesito irme.

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