martes, junio 07, 2005

No pertenecemos a ningún lugar.


Para M y su posible recuperación.




Tengo varios meses viviendo en Playas de Tijuana, la vida por allá es muy tranquila, aunque mi departamento da frente al Parque Azteca y me toca escuchar todas las noches a mas de una decenas de hombres jugar y gritar gol, puedo sobre llevar el barullo que se genera frente mi habitación, por la tranquilidad que me da el caminar por las calles que me llevan a la playa, el silencio que recorro me genera una ambiente armonioso. Los caminos que recorro por Playas de Tijuana son muy distintos a los caminos que recorro en Las Palmas, ahí se ubica la casa de mi mama.

En Las Palmas viví mas 20 años, aunque en varias ocasiones lo he dicho mis primeros pasos los di en la Calle Sexta donde vivían mis abuelos paternos, los recorridos por la Calle Sexta eran serenos porque los recorría de la mano de mi madre, pasábamos cerca de una comida china, un mercado ubicado en una esquina, una pescadería y muy seguramente pase varias veces frente al Dandy del Sur y la bendita Estrella, sin pensar que años después encontraría el amor por ahí y recorrería esa misma calle tomada de su mano alegremente o del brazo de algún amigo a altas horas de la noche después de una desilusión amorosa, así cada recorrido que he realizado por las distintas etapas de mi vida son completamente distintas y cada una muy disfrutables.

Cada camino tiene sus historias, cada camino tienen sus personajes y cada camino tiene una historia que he vivido.

Cuando recorro las calles de Playas de Tijuana es difícil encontrar o platicar con el señor de la tiendita, el paletero, o encontrar a algún amigo, mi estancia ahí es muy corta aun, en algunas ocasiones solo encuentro mi amor extraviado por casualidad en la esquina, en la playa, pero las historias mas largas por el momento se encuentran en la memoria de Las Palmas (la infancia). Aunque sé que poco a poco iré tejiendo otras en mi nuevo lugar.

¿Pero en que momento podemos incorporarnos a nuestra nueva colonia?

¿Cuánto tiempo tiene que pasar para considerarnos de aquí o de allá?

En realidad no pertenecemos a ningún lugar.

La única seguridad es que cualquier calle que recorramos no será ni la primera ni la ultima vez, cada calle recorrida será re-recorrida, con distintas situaciones, distintos amores, distintos emociones.
No pertenecemos a ningún lugar, ninguna calle es nuestra.

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